Publicado por: EquipoGDT | domingo 7 de junio de 2026 | Publicado a las: 22:30
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Eran cerca de las diez de la mañana del 22 de julio de 2024 cuando Paola Viviana Navarrete Riquelme entró al Hospital Hernán Henríquez Aravena de Temuco vestida y actuando como si fuera una trabajadora del recinto. Nadie la detuvo. Subió al cuarto piso, llegó al sector de puerperio —donde se recuperan las madres que acaban de dar a luz— y encontró la oportunidad que buscaba.
En una de las habitaciones había dos mujeres internadas que habían tenido partos recientes. Cuando la madre de una de las bebés salió un momento al baño, Navarrete actuó: tomó a la lactante, de apenas seis días de vida, la metió dentro de un bolso y salió del hospital caminando con normalidad.
«La bebé tenía solo seis días de vida. Fue sacada del hospital en un bolso, mientras su madre estaba en el baño.»
Desde el hospital, la imputada tomó la locomoción colectiva hasta su domicilio en la comuna de Padre las Casas, donde le cambió la ropa a la bebé. Luego se trasladó a otra dirección, también en Padre las Casas, donde permaneció con la recién nacida durante horas.
La búsqueda fue inmediata. Carabineros logró dar con el paradero de Navarrete y la lactante alrededor de las 14:30 horas del mismo día, es decir, menos de cinco horas después del robo. La bebé fue recuperada en buen estado de salud y la imputada quedó detenida en el lugar.
El caso ahora está en manos de la justicia. La Fiscalía acusa a Navarrete del delito de sustracción de menor y pide 15 años de presidio. Los querellantes —la familia de la víctima y el Ministerio de Seguridad Pública— van más lejos: solicitan 20 años y agregan un cargo adicional por maltrato a menor de edad. Todos coinciden en que la mujer actuó como autora directa del delito.
El juicio oral quedó fijado para 3 de septiembre próximo en el Tribunal Oral en lo Penal de Temuco.
En cuanto a las circunstancias que podrían modificar la pena, la Fiscalía sostiene que Navarrete no registra antecedentes previos, lo que podría actuar como atenuante. Sin embargo, los querellantes lo refutan y piden que se aplique una agravante, dado que el delito fue cometido con premeditación.