Publicado por: Equipo GDigital | lunes 1 de junio de 2026 | Publicado a las: 15:05
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A las 12.02 horas comenzaron los sones del himno nacional en el Salón de Honor del Congreso Nacional. El Presidente José Antonio Kast, con andar parsimonioso y corbata azul marino, se había instalado minutos antes en la testera para comenzar el acto en que dialoga simbólicamente con la ciudadanía y la República, primera Cuenta Pública de su mandato.
Lo hizo con un tono calmado, pero aludiendo permanentemente la reconstrucción, un trabajo que no es «solo de un hombre», recalcando la relevancia del Parlamento para cumplir esa tarea.
En ese contexto hizo un llamado a todas las fuerzas políticas para que el Congreso sea «un puente» para obtener seguridad y volver a crecer económicamente.
El discurso tuvo tres ingredientes fundamentales. La responsabilidad frente los problemas heredados, esperanza por el porvenir de Chile, con una bajada concreta en la seguridad como eje central. «Nuestro gobierno ha definido un itinerario claro de tres ejes, que avanzan de manera coordinada: recuperar el orden, impulsar la reconstrucción del país y la reactivación económica».
Definió que el pilar número uno es la seguridad –»el mayor clamor de la ciudadanía»- y el número dos la economía, haciendo énfasis en el sacrificio.
Sin embargo, recalcó: «No vamos a tocar los beneficios sociales y repito: no vamos a tocar los beneficios sociales». De hecho, el día partió con el ceremonial habitual: foto con los ministros en Cerro Castillo, críticas de la oposición, loas del oficialismo. Pero una cifra hizo apretar los dientes a todos: la cifra negativa de 1,2% del Imacec de abril hacía imposible que el Presidente no se refiriera a eso.
«La situación fiscal no es mucho mejor. El primer Informe de Finanzas Públicas de nuestra administración lo ha evidenciado con claridad. El año 2025 cerró con un déficit estructural de 3,7% del Producto Interno Bruto. Esto es, más del doble del déficit del 1,6% que se había comprometido. Hace poco más de una década, Chile crecía por sobre el 5% y creaba miles de empleos. Ese Chile se estancó. El estancamiento no hace ruido, no sale en los titulares, no tiene el dramatismo de una catástrofe. Pero destruye. Son más de 940 mil personas las que buscan trabajo y no lo encuentran».
Kast no eludió la crítica a las políticas impulsadas por gobiernos pasados para describir el momento del país al inicio de su discurso, a modo de diagnóstico del país.
«La realidad con que encontramos el Gobierno fue más compleja de lo que habíamos esperado. Se nos hizo creer que cada emergencia se resolvía con más Estado, más burocracia y más gastos. El Estado creció, sí, pero perdió eficacia», comentó.
No dejó pasar una mención al estallido social y las secuelas que dejó.
«Algunos se sentían orgullosos de la destrucción», reprochó. Fue en ese contexto en que anunció el proyecto de ley para crear el registro de vándalos e incivilidades.
«Este registro, permitirá que quienes hayan cometido delitos como atentar contra carabineros, el personal de los servicios de salud, la retención del transporte público, el tráfico de estupefacientes, el daño a monumentos nacionales, respondan por sus hechos».
Tras esto reparó en un hecho de contingencia ocurrido la semana pasada. «No queremos ver jóvenes que movidos por otros lanzan bombas molotov en la Alameda», afirmó entre aplausos.
Entre los presentes estaba la presidenta de la Corte Suprema Gloria Ana Chevesich; la contralora general de la República, Dorothy Pérez; el fiscal nacional, Ángel Valencia; el cardenal Fernando Chomalí; la presidenta del Banco Central, Rossana Costa; la presidenta del Tribunal Constitucional, Daniela Marzi; y la presidenta del consejo directivo del Servicio Electoral, Pamela Figueroa. También el expresidente Eduardo Frei, el único exmandatario presente.
Fuente: Emol.com