Publicado por: Equipo GDigital | jueves 30 de julio de 2026 | Publicado a las: 13:31
vistas 4

Un 83,3% de los agricultores de La Araucanía afirma haber sufrido hechos de inseguridad rural durante los últimos cinco años, mientras que el 92,9% sostiene que esta situación ha afectado sus decisiones de inversión o sus proyectos productivos.
Así lo estableció el primer Catastro de Seguridad Rural y Superficie Productiva Afectada, elaborado por la Asociación de Agricultores de Malleco, iniciativa que recopiló antecedentes de productores de distintas comunas de la Región de La Araucanía y que busca dimensionar los efectos de la inseguridad, la pérdida de rentabilidad y otros factores sobre la actividad agrícola.
La encuesta fue aplicada de manera digital y voluntaria, entre la última semana de mayo y todo el mes de junio y consideró predios de entre una y 2.000 hectáreas, lo que representa un muestreo con presencia de agricultores de distintos tamaños y territorios de la región.
Entre los principales resultados, el estudio determinó que un 15,3% de la superficie total representada en el catastro han dejado de producirse. Asimismo, el 69% de los agricultores encuestados señaló haber dejado parte de sus predios fuera de producción.
El presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, explicó que la iniciativa surgió con el propósito de recoger la experiencia de quienes viven y desarrollan actividades productivas en las zonas rurales, por lo que se centró en consultar “al mundo rural, a los agricultores, al campesino, al parcelero, a todo aquel que vive en el mundo rural”, señaló.
Añadió que el objetivo es “poner los datos del mundo rural sobre la mesa” para contribuir a la toma de decisiones en materia de políticas públicas y seguridad, “con el propósito de recuperar las condiciones necesarias de seguridad y tranquilidad para que las personas puedan vivir y trabajar en paz”, recalcó el timonel del agro.
Violencia, costos y usurpaciones
De acuerdo con el catastro, los hechos de violencia o terrorismo fueron identificados por el 64,3% de los encuestados como una de las principales causas de afectación de la actividad agrícola. En segundo lugar se ubicó la disminución de la rentabilidad asociada al aumento de los costos de producción, mencionada por el 57,1% de los participantes.
Las usurpaciones o tomas de predios, en tanto, fueron señaladas por el 31% de los agricultores consultados.
Naveillán sostuvo que los resultados muestran que las dificultades que enfrenta el sector tienen efectos directos sobre la continuidad de la actividad productiva y la capacidad de generar alimentos, por lo que calificó los datos como “sumamente significativos”, pues el resultado de la encuesta “demuestra que la violencia que hemos tenido y el terrorismo que hemos tenido por años en La Araucanía, sin duda, afectó el desarrollo del mundo agrícola, los proyectos de inversión y también la capacidad que tiene la agricultura de producir más alimentos para Chile”, afirmó.
El dirigente agregó que el impacto de la inseguridad se suma a las presiones económicas que enfrentan los productores. “La rentabilidad aparece prácticamente al mismo nivel que la violencia, lo que demuestra que hoy los agricultores no solo enfrentan un problema de seguridad, sino también una crisis de competitividad”, planteó.
Los cultivos anuales fueron el rubro más afectado, con el 71,4% de las menciones, seguidos por la ganadería, con el 45,2%. Las actividades forestal y frutícola alcanzaron, cada una, el 23,8% de las respuestas.
Impacto sobre la inversión
El estudio también examinó las consecuencias de la situación de seguridad sobre las decisiones de inversión. El 92,9% de los agricultores consultados indicó que la inseguridad ha afectado sus inversiones o proyectos productivos.
Según el informe, la postergación o suspensión de inversiones puede limitar la incorporación de nuevas tecnologías, la modernización de infraestructura, la expansión de la producción y la generación de empleo en las zonas rurales.
A ello se suma una evaluación crítica sobre la presencia y capacidad de respuesta del Estado. En una escala de uno a cinco, el control efectivo del Estado en el territorio rural obtuvo una calificación promedio de 2,3 puntos. El 59,6% de los encuestados evaluó este aspecto con notas uno o dos, mientras que solo el 11,9% otorgó calificaciones de 4.0 o 5.0.
Para Naveillán, los antecedentes recogidos debieran constituir un insumo para la adopción de medidas orientadas a fortalecer la seguridad y recuperar las condiciones de desarrollo del sector. “Esperamos poder entregar estos datos a las autoridades para que se tomen todas las medidas necesarias, de manera que el mundo rural, la agricultura y la Región de La Araucanía vuelvan a crecer”, sostuvo.
El dirigente destacó además la importancia de La Araucanía en la producción nacional de alimentos y argumentó que cerca del 42% del trigo, el 60% de la avena y casi el 70% de la raps producidos en Chile provienen desde Malleco y Cautín, por lo que enfatizó que “todos debemos estar incluidos en el desarrollo: el grande, el mediano y el más pequeño, para que la región vuelva a crecer y siga alimentando a Chile”, concluyó.
Desde la Asociación de Agricultores de Malleco se mostraron esperanzados en que el levantamiento de información contribuya al diseño de políticas públicas destinadas a fortalecer la seguridad rural, mejorar la competitividad del agro y recuperar la capacidad productiva de la provincia.