Publicado por: Equipo GDigital | sábado 1 de agosto de 2026 | Publicado a las: 09:53
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He visionado lo esencial de la filmografía del mago del suspenso Alfred Hitchcock, partiendo por la etapa de cine no sonoro en Inglaterra y Alemania; su exitosa incursión en los Estados Unidos con más de 50 largometrajes, y los episodios de la serie de TV “Alfred Hitchcock presenta”.
El británico mantuvo elementos similares en todas sus películas, un trabajo milimétrico y extremadamente pausado y estilizado hasta la perfección.
Así me encontré con una grata sorpresa al disfrutar de esta joya llamada en algunos países “Intriga internacional” o “Con la muerte en los talones”, me gusta el titulo original “North by nortwest” (1959).

El director Alfred Hitchcock en uno de sus famosos cameos
Cuenta con un vertiginoso arranque en que Hitchcock, en uno de sus célebres cameos o breves apariciones, no alcanza a tomar el bus del transporte público.
Un comienzo fascinante acompañado por la fantástica banda sonora de Bernard Herrmann, su permanente colaborador, que brinda un sello particular a las principales obras del realizador inglés.
El largometraje cuenta con escenas imposibles y hasta surrealistas, pero el genio del realizador las hace verosímiles, como en las escenas y la del famoso Monte Rushomore.

Por cierto, un filme vertiginoso y entretenido que no da respiro, padre de las películas de la saga del agente 007 James Bond con todo el éxito de taquilla que consiguió esta última y que se eternizó en el tiempo.
MR. KAPLAN
Roger Thornhill, Cary Grant, jefe de una Compañía de publicidad es víctima de un desafortunado malentendido en un restaurante donde unos espías lo confunden con un agente del gobierno llamado George Kaplan.

Desde ese momento Rogger empieza una frenética lucha por salvar su pellejo y conocer quién diablos es Mr. Kaplan y Philip Vandam, James Mason; en este periplo sin respiro también conoce a la misteriosa Eve Kendall, Eva Marie Saint, quien trabaja para Vandam.
“North by nortwest”, combinación vertiginosa de aventuras, humor y romanticismo, con personajes recurrentes en la obra Hitchcock: el falso culpable, la bella rubia y un elegante villano; elementos que encontramos en los cientos de thrillers de espionaje que vendrían en el futuro.

Por Andrés Forcelledo Parada.-
“Amores perros”
La alabada ópera prima de Alejandro González
Como dirían en México “Que chingona película”, una de las mejores del nuevo cine azteca que renació a principios del 2000 con el debut de Alejandro González Iñárritu, quien repetiría esta fórmula de relatos en “21 gramos” (2003) y “Babel” (2006).
Fue tan sorprendente el debut de “Amores perros” que fue nominada a varios premios internacionales, incluso al Oscar a Mejor Película de habla no inglesa, aunque “El tigre el dragón” se llevó la estatuilla dorada.
Catorce años más tarde llegaría la consagración del mexicano con un Oscar a Mejor Director y Mejor Película con “Birdman” (2014); y un año después con “El renacido”, nuevamente ganó el premio a Mejor Director.
Una carrera meteórica llena de distinciones para quien realizó un cine de alto nivel y que siempre solicitó la bendición de Dios al inicio de cada proyecto en compañía de los involucrados. Y tras finalizar el rodaje reunía de nuevo a todo su equipo para agradecer la protección divina.
“Amores perros” es el grito desesperado de Ciudad de México, donde viven cerca de 20 millones de almas, una de las capitales más pobladas del mundo.
Un trágico accidente de tránsito es el epicentro de tres destinos que tienen en común el afecto incondicional al “mejor amigo del hombre”, motor de este mosaico de González que con cámara en mano brinda a cada historia un matiz cercano al documental con descarnadas imágenes.
La primera de estas historias “Octavio y Susana”, un amor imposible; “Daniel y Valeria”, el derrumbe de la belleza, y “El Chivo y Maru”, la frustración tras la mentira, la miseria humana y el asesinato.
En cada capítulo la relación de los personajes y sus perros es profunda; los animales se convierten en dueños de sus amos y viceversa, y cumplen, además, un papel fundamental en la historia.
Por ejemplo, Octavio, Gael García Bernal, papel que lo lanzó a la fama, se enamora de la esposa de su hermano, Susana, Vanessa Bauche, que es la motivación de su vida. Un perro será el instrumento para sus planes.
Por otra parte Daniel, Álvaro Guerrero, empresario de comunicaciones, deja a su mujer y familia para vivir con la hermosa modelo española Valeria, Goya Toledo, cuya mascota cumple un papel importante en su vida.
Y “El Chivo”, Emilio Echeverría, un mercenario quien estuvo en la guerrilla con el objetivo de cambiar el mundo, razón por la cual abandona a su esposa e hija. Fracasa en esta aventura y se convierte en sicario y vagabundo. Su única compañía son sus incondicionales perros.